Con el fin de preservar el parque, las autoridades han diseñado una serie de normas, por cuyo cumplimiento velará cualquier roqueño, independientemente de su lugar de nacimiento. Es menester seguirlas cabalmente para no alterar el delicado ecosistema del parque:

*El protector solar debe ser biodegradable y con un elevado factor de protección (superior al 15 SPF), ya que la incidencia de los rayos solares es mayor por la acción de la arena blanca.

* Debido a que la arena está conformada por restos coralinos, es posible encontrar fragmentos más grandes capaces de cortar la piel. Para evitarlo, es preferible usar un calzado cómodo.

* En Los Roques existe un estricto control sobre los desechos, que son clasificados según su tipo: orgánicos, papel, latas, vidrio y plástico. En las posadas y en los sitios públicos encontrará papeleras ya clasificadas que deberán usarse según corresponda.

* El calificativo "vital", que comúnmente se asocia con el agua, en Los Roques tiene mucho más peso. Este fluido se administra con mucho rigor, sobre todo en aquellos establecimientos que aún no cuentan con su propia planta desalinizadora. Y aunque los inodoros trabajan con agua salada, es menester no lanzar desechos tales como papel o toallas higiénicas en ellos, ya que no disponen de un sistema de cañerías como el que se encuentra en la ciudad sino de pozos sépticos.

* Use los senderos establecidos para caminar y no encienda fogatas.

* No debe comprarse langosta en época de veda y bajo ningún concepto aceptar tortugas o botuto, toda vez que son especies protegidas que están en veda permanente.

* Para acampar o navegar es preciso obtener un permiso especial de Inparques, en el primer caso, y también del resto de las autoridades existentes en el parque, en el segundo caso. Este trámite puede realizarse en las oficinas del Gran Roque. Además, existe comunicación permanente por el canal 16 de VHF a través del cual pueden solicitarse instrucciones al respecto una vez se llegue al parque por vía marítima.

* Debido a que el ecosistema submarino es muy frágil, lo más conveniente es no tocar las especies que se aprecian en él. Con el mismo fin, es preciso evitar el uso de arpones o lanzar desechos sólidos al mar. Y tampoco se debe sacar del archipiélago ningún tipo de recuerdo natural, como caracoles, restos de corales, piedras, plantas o animales.

Por zonas

Debido a su gran riqueza biológica y a su declaración como parque nacional, existe una zonificación vigente que determina las actividades permitidas. De esta manera, la ley ampara los frágiles recursos naturales de la zona:

* Zona de recreación: es el área de los servicios y donde, como su nombre lo indica, se permite realizar actividades con fines recreativos tales como esquí, velerismo y navegación, entre otras.

* Zona de ambiente natural manejado: en esta área se pueden efectuar paseos en bote, navegar a vela o a motor por las rutas señaladas, practicar la pesca deportiva y realizar actividades de educación, investigación y recreación pasiva, siempre con el permiso y la autorización correspondiente.

* Zona primitiva marina: además de las actividades educativas limitadas a la observación, en esta zona se pueden efectuar actividades de recreación y turismo limitadas, turismo natural, submarinismo con equipo autónomo y observación de la naturaleza en grupos no mayores de 15 personas.

* Zona de protección integral: esta área solo puede ser visitada con fines de guardería ambiental o investigación científica y está totalmente restringido el acceso.

* Zona de uso especial: aquí se ubica la estación biológica marina Dos Mosquises, en donde se desarrollan programas de investigación tales como la cría y reproducción controlada de tortugas marinas. Esta área se puede visitar con una autorización especial de Inparques.

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